El País ha hablado. Palabra de dios.

Diario El Pais.La gente del diario El País, que a día de hoy sigue siendo el de mayor venta en España, anda nerviosa y se les nota. La evidencia la tuvimos hace unos días, cuando se despachaban a gusto con un extenso artículo, más propio del ultraizquierdista Público que del taimado y venenoso periódico de PRISA.

Según los datos de OJD, El País se ha dejado un 5,35% en enero, último mes auditado. En total 21.391 ejemplares menos, lo que ha llevado sus cifras de difusión de a mínimos históricos, ya por debajo de los 400.000 ejemplares y muy cerca de El Mundo, su principal competidor en la edición de papel y eso es para ponerse nervioso y cabreados.

Estos datos económicos son los que explican un mosqueo que tratan de disimular enarbolando la bandera de la ética y la deontología profesional, tirando de unos imaginarios libros de estilo que ellos mismos han obviado durante años, al tiempo que aprovechan para atacar torticeramente a sus competidores como mejor han sabido desde siempre, inoculando rancia ideología tratada como progresista e intentando ridiculizar, a base de crítica soez a sus enemigos, que es como trata, desde siempre El País al resto de la prensa que no comparte sus ideas.

Sin embargo, el motivo del descenso de ventas que tiene delante (y el grupo PRISA, su editor, lo sabe), proviene de un problema aún mayor, tan grande que tiene la virtualidad de poder acabar con la hegemonía que este periódico y su editor han mantenido durante décadas y que ahora ven peligrar de manera real. Este peligro no es otro que la TDT e Internet (cómo no…).

Gracias a la TDT han aparecido nuevos canales ampliándose así la oferta tanto en los contenidos como en lo ideológico, que buena falta estaba haciendo en una España dominada, en la última década por medios de comunicación afines, más o menos interesadamente, a la izquierda en lo que ha venido siendo un panorama devastador para la derecha, atacada, vilipendiada, ridiculizada e injustamente ignorada por los medios durante años, para mofa y regocijo de la izquierda.

Aunque resulta que ahora, parece ser que eso está empezando a cambiar, y buen indicador de ello es la postura de El País que, incómodo con el cariz que están tomando los acontecimientos, se ha remangado y puesto manos a la obra para presentar la política e ideología de derechas y sus voceros como una basura, una enfermedad y un peligro para el progresismo (léase socialismo) que lleva años dándole de comer. Más de lo mismo, el discurso de siempre, ¡que viene el lobo!, ¡los descamisaos!, y bla, bla, bla…

Carga contra la TDT, pero selectivamente, claro, lanza sus dardos envenados de odio contra determinados canales como Intereconomía, Veo 7 (propiedad de El Mundo) y sus programas, aunque no deja pasar la oportunidad de seguir con su particular pim pam pum contra Telemadrid y todo lo que huela a Esperanza Aguirre. Clama contra las tertulias políticas que se emiten en unos y otros, tildándolas de nido de vocerío y trapatiestas al tiempo que alaba el sosiego, análisis y reflexión sosegada de las tertulias de dos de las televisiones de Zapatero, TVE y CNN+. Me resulta curioso pero no veo ningún comentario para María Antonia Iglesias y el sosiego y reflexión sosegada del que lleva años haciendo gala, lapsus calami¸ seguro.

Como decía, Internet tampoco se libra, aunque el punto de mira de El País también es discriminante para la red, sólo Libertad Digital es blanco de su inquina sin que otros medios digitales, como El Plural, de Enric Sopena (que bien debiera llamarse El Singular por lo reducido de su línea editorial: el continuo ataque a la derecha) merezcan una sola línea. Lógico.

Sea como fuere, ciertamente, lo que más me ha sorprendido del artículo de El País no ha sido el fondo, al fin y al cabo, más de lo mismo, sino la forma simplista, llorona y desesperada con la que expresa, negro sobre blanco, sus cuitas y desvelos. En un tono amenazante, reclama al Gobierno, cuan primo de Zumosol un futuro Consejo Audiovisual Estatal que ejerza de censor (¡censor!), eso si, sólo contra la derecha revocando autorizaciones y no dejando que se exprese. Curiosa estrategia, sí, sobretodo viniendo de un medio de comunicación.

Sigue El País metido a analista de medios y economista tachando de low cost las tertulias que pueblan la programación de muchos canales de TDT y resaltando el perfil bajo de sus participantes. Les reprocha su escasa o nula capacidad creativa, olvidando, una vez más, que los espectadores no somos tontos, que con la enésima reposición de los vigilantes de la playa, el coche fantástico, el equipo A, u otros subproductos caducos no se va a ser más creativo ni más progresista. Ellos mismos incurren (Cuatro y La Sexta, sobretodo) en contradicciones puesto que, para barato, reponer una serie de los ochenta, rellenando parrilla de la misma forma que ellos critican las parrillas tertulianas de otras cadenas. Para barato las reposiciones de series de Antena 3 en Neox, o de Telecinco en La Siete, filiales unas de otras. Para barato los programas con premio (lo de premio es un decir…) llamados call tv y no cool tv como pretende el autor del artículo que aquí demuestra bien a las claras su desconocimiento televisivo, de los que Telecinco, Cuatro, Antena 3 y otras cadenas nacionales han hecho uso hasta la saciedad. Para barato duplicar, triplicar y cuadruplicar sin empacho lo acaecido en otros basureros televisivos como Gran Hermano en la tertulia de Gran Hermano, la Gala de Gran Hermano y todas las tajadas que pretenden sacar a un jamón rancio desde su inicio.

Todo ello, por no hablar del delirio que supone cualquiera de las impagables apariciones de personajes como Belén Esteban, que lo mismo se atreve con una receta culinaria que con un ataque con toda la artillería contra el mismísimo bloque de constitucionalidad que La Corona supone. Eso sí es barato, señores, eso sí.

Nada nuevo, la vieja estrategia de la izquierda, el pim pam pum a las primeras de cambio, denunciar lo inexistente cuando el tiempo del monopolio informativo a su favor parece que empieza a ser cosa del pasado, afortunadamente. Lejos de alegrarse por ese pluralismo que dicen defender (entre la izquierda y la ultraizquierda, creo yo…), claman contra los medios que piensan diferente, no en vano Cuba es el espejo del paraíso en el que gustan de mirarse con anhelo, olvidan descaradamente cómo durante una década, en España no han tenido difusión más que las ideas de la izquierda, a través de medios y personas afines a la causa y que la derecha ha permanecido silenciada ya demasiado tiempo.

Las críticas de El País a ciertos canales de la TDT no son sino la evidencia del doble rasero que se usa en España a la hora de reproducir la información. Por un lado se proclama constitucionalmente la libertad de expresión como derecho fundamental y, por el otro pretende restringirse y monopolizarse tanto la aquella como los medios que la reproducen, al viejo estilo comunista consciente de que nadie mejor que el Estado para suministrar la información que más conviene a los ciudadanos, borregos incapaces de distinguir la verdad que, casualmente, siempre coincide con idearios progresistas metidos con calzador.

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Comentarios a la entrada: (2)

Dafnemarzo 5th, 2010 at 23:25

Y tanto que están nerviosos.Publico les está quitando el pan¿no estaríais vosotros nerviosos?.

Viernesmarzo 11th, 2010 at 10:05

Lo malo no es Público, lo malo es el resto que le viene pisando los talones.Por eso lloran a ZP,para que les saque las castañas del fuego.

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